Rutas

En la Montaña de Cantabria, recostado sobre la ladera occidental se encuentra el Municipio de San Roque de Río Miera. A pesar de contar con apenas 35 kilómetros cuadrados, su situación geográfica y la riqueza natural y etnográfica que alberga en su interior lo convierten en uno de los lugares más bellos de la región.

Al sur, con una altitud de 1350 metros, el Portillo de Lunada, escoltado por el Picón del Fraile y el Castro Valnera, separa al municipio de Castilla, abriendo paso hacia tierras de Burgos, circunstancia que marcó profundamente la historia y desarrollo del municipio; por el oeste, en la otra orilla del río, San Roque de Río Miera limita con Soba y Calseca, este último, un pequeño enclave perteneciente a Ruesga; al norte, el río Carcabal marca la divisoria con el abrupto municipio de Miera y, a poniente, la divisoria de aguas entre el Miera y el Pas-Pisueña, indica el límite municipal.

Al otro lado del cordal se encuentran Saro, Villacarriedo, Selaya y La Vega de Pas, a la que se accede por el portillo de Ocejo, que fue el tradicional paso que comunicaba a San Roque con las otras dos Villas Pasiegas: La Vega de Pas y San Pedro del Romeral.